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En Colombia son muchos los casos de violencia que se recrean diariamente, pero uno de los más frecuentes es la que se lleva a cabo contra nuestra niñez.; sin llegar a una violencia extrema, las relaciones familiares y escolares muchas veces se basan en modelos de comunicación que atentan contra la dignidad, la autoestima, la integridad y el bienestar de la niñez.diariamente muchos niños se ven sometidos a la “autoridad” de sus padres o familiares quienes en actos comunicativos violentos pretenden “enseñarles” pautas de la vida diaria. Ser tratado con dignidad y respeto es ante todo un derecho, derechofamilia y la escuela. Padres, madres y docentes se han habituado al maltrato, se sienten con el derecho de corregir maltratando. Los adultos que a su vez fueron maltratados aprendieron que "es válido y aceptable" utilizar el grito, los golpes, la fuerza, la coacción, la intimidación etc. para corregir educar y orientar. Más aún, aprendieron que el hecho de ser padre, madre o docente les otorga "potestad natural" para ejercer las funciones de crianza y educación maltratando y violentando. que cotidianamente es violentado en la

Los niños son la presa más fácil dentro de un núcleo familiar para ser víctimas del maltrato, he aqui las razones que llevan a este flagelo que crece cada día.

La violencia como forma de vida ha permeado a la familia, la escuela, los medios de comunicación y la vida social. Nuestra sociedad recrea patrones y modelos de relaciones sociales violentas, basados en el uso del poder restrictivo. La familia y la escuela tradicional se ha caracterizado por reproducir estos patrones, que en esencia, siembran la semilla del maltrato, y los niños como víctimas de estas semillas del maltrato, se van moldeando a este, se “acostumbran” y generalmente tienden a reproducirlo con sus hijos en un futuro.

La cultura y el maltrato

Los síntomas emocionales que presenta el niño maltratado son conductas de temor y timidez, aislamiento y mínima socialización, apatía, angustia, sensibilidad a la crítica y al rechazo, no sujeción a las expectativas y presiones paternas, respuestas agresivo-paranoicas, inhibición afectiva, desconocimiento de sus propios sentimientos, baja autoestima, superficialidad en las relaciones afectivas o presentando deterioro en el aprendizaje, motricidad o lenguaje. También se presentan como cambios repentinos de humor, comportamientos regresivos, actos de desobediencia, perturbaciones graves del sueño, fobias o fugas del hogar.

Son muchas las razones que llevan a la violencia infantil, como el autoritarismo, en el que los padres o familiares mayores, se aprovechan de esta figura “superior” para maltratar a los niños; el marianismo, que se da gracias a la delimitada relación hombre-mujer bastante marcada en los hogares colombianos; las necesidades básicas insatisfechas, en las que los padres frente a una situación económica precaria y la impaciencia ante sus hijos los maltratan; el vinculo filial indeseado, en el que se adquiere un rechazo hacia el maltratado gracias al poco deseo de compartir con él como se da en la relación padrastro-hijastro; la disfunción conyugal, en la que la falta de estabilidad emocional entre la pareja desencadena en la violencia de los niños; estas son solo algunos de los motivos de estos tipos de violencia, ya que hay infinitas razones que generalmente son situaciones psicológicas de insatisfacción.

De la cultura que nos habita, y con la cual nuestros ancestros tienen mucho que ver, tomamos significantes, valores que nos anteceden y que nos son dados por quienes nos rodean, estos valores pueden verse distorsionados con la violencia infantil, ya que gracias a esta los niños toman una escala de valores que difiere en cierto modo con otros miembro de su grupo social por el Otro. Ese Otro que nos habita, se internaliza y es todo una batería de significantes.



No existen en Colombia datos precisos sobre los casos de maltrato, negligencia o abuso a los menores. Solo se tiene una evidencia imprecisa de la situación, tanto por falta de conciencia como por el desconocimiento de los criterios para la detección y el diagnóstico. Esto hace que el problema pase desapercibido e ignorado y se de un alto registro de casos. Lo más grave es el hecho que muchos niños y niñas no reciben la atención y cuidados necesarios y sobre todo oportunos, con serios peligros para su salud física y emocional para sus vidas.

He Incluso las relaciones dadas entre el núcleo familiar se vean alteradas gracias a los cambios que generan entre las personas este tipo de actos comunicativos violentos hacia otros miembros del núcleo familiar, ya que se siembran sentimientos de temor o “respeto” infundado en el miedo y la búsqueda de la integridad física y psicológica personal, y se siembran cierto tipos de reproches con otros participantes del núcleo familiar aunque no se vean involucrados directamente en el problema.

La mediación y la infancia

La mediación es toda la interacción entre el sujeto significativo y la experiencia en el entorno cultural, que siempre tiene un efecto de algo; es el universo de lo simbólico de las matrices culturales. El maltrato infantil es una mediación basada en la violencia en la que el niño se ve obligado a cumplir estrictamente con lo que sus “figuras superiores” les ordenen buscando así su integridad física y emocional; en este flagelo son diversas las mediaciones mutuas, automediaciones y automediaciones mutuas, ya que en el la victima llega a creer que todo lo que hace esta mal gracias a que su consecuencia generalmente son golpes o gritos reclamantes.

Algunas mediaciones mutuas son cuando el padre le dice al hijo que deje de hacer determinada acción amenazándolo con golpearlo; cuando el padre con gritos exige al hijo que haga determinada cosa porque de lo contrario “algo le puede pasar”; cuando el padre amenaza a su hijo con que se lo va a llevar el “coco”, o el señor de la basura etc.; cuando el padre intimida a su hijo diciéndole que va a dejarlo encerrado en un lugar al que el niño le teme o cuando el padre le dice a su hijo que le quitará algo que es de su agrado sino le “hace caso”.

En el maltrato a los niños a su vez ellos también realizan diversas automediaciones, como cuando el niño al recibir las amenazas de sus superiores decide hacer o no hacer determinada cosa que ellos le exigen; cuando prefieren esconderse para que sus padres no los maltraten; cuando el niño se escapa de la casa para evitar que el maltrato continué; cuando la victima se refugia en amigos, compañeros o familiares para evitar que lo maltraten o cuando el niño maltratado prefiere estar en otros lugares como en la escuela o en casa de algunos de sus familiares para así evitar el maltrato.

Como en todos los fenómenos que se presentan en nuestro entorno cultural, en el maltrato infantil también existen diversas mutuas automediaciones como cuando el niño al ser amenazado por su padre decide tomar en cuenta su sugerencia para evitar que lo maltraten; cuando el padre toma la decisión de golpear a su hijo porque este no le hizo caso a lo que el le estaba pidiendo; cuando el niño decide no volver a hacer nada “malo” para que así su padre no lo golpee; cuando el padre busca otros métodos de sugestión para que su hijo le obedezca o cuando el niño busca la forma de no ser maltratado tratando de hablar con su padre o haciendo un “trato” con este.

En conclusión el maltrato Infantil no es ajeno a nuestras vidas, e incluso muchos de nosotros hemos sido víctimas de este y como consecuencia se han ido formando distintas escalas de valores distorsionadas para el entorno cultural en el que se desarrollan en nuestro universo simbólico, este flagelo ha permitido que muchos de los derechos fundamentales no solo de los niños sino del ser humano se vean quebrantados como lo es el respeto, lo que permite que en últimas se vea solo como un “fuerte método de educación” pero sea dejado en el olvido y modifique así miles de pautas en nuestro entorno cultural.

Por esto nos hemos trazado como objetivo observar como los actos comunicativos que realizamos a cada momento son los responsables de que cada día se vean fenómenos de este tipo en nuestro entorno cultural, y la influencia que estos tienen según el género al que cada niño pertenece, que tanto influye la violencia infantil partiendo de la diferencia entre niños y niñas; y que estos fenómenos a su vez sean los responsables que la cultura no sea estática sino que cambie continuamente e incluso muchas de las matrices que la constituyen se quebranten y que cambie todo el universo abstracto de cada ser humano gracias al moldeamiento que caracteriza estos actos comunicativos violentos sobre nuestra niñez.





Leer más en Suite101: Maltrato infantil: las mediaciones en familia que llevan al maltrato de los niñoshttp://pobrezamarginacion.suite101.net/article.cfm/maltrato-infantil#ixzz0exBCjAG4

Fuente: pobrezamarginacion.suite101.net 07/02/10

Etiquetas: castigo, cultura, maltrato infantil, violencia

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